Hola lector, hoy le quiero hablar de la llamada "resaca emo" o el síndrome "cola entre las pata'".
¿Tomo mucho?, ¿mezcló bebidas blancas con bebidas de todos los colores?, pues entonces usted es un firme candidato a tener una noche de borrachera emocional, la antesala perfecta para un infierno de nauseas y pensamientos negativos.
De a poco, siente que todos a su alrededor lo odian, sí, lo están odiando. Ellos creen que usted es la peor persona del mundo, y además sienten desprecio hacia su existencia, ¡no es su imaginación!. Así es, ésta es solo la nariz de lo que le espera; llantos, berrinches y papelones será lo que siga.
"¡Porque ustedes nunca me quisieron! Son todos una mierda, ¿por qué me odian?", le dice a su amigo que conoce desde los siete años y que le donó ese riñón que tanto necesitaba.
"Decime la verdad, ¿por qué me odias?", murmulla por lo bajo al oído de la novia de su amigo, quien la conoció esa misma noche y ya tiene una expresión de temor importante en el rostro.
¿Por qué nos sucede esto?, ¿existe forma de evitarlo? No, no hay manera. Lo único que se puede hacer es disfrutar el momento y rezar porque no halla ningún narcotraficante armado cerca que discrepe con usted en materia de sentimientos.
Permítase el momento, disfrute de la miseria propia, llore, patalee, golpee el piso de ser necesario. Unas bofetadas (en lo posible de mano abierta) siempre son recomendables.
Al levantarse, 15:00 pm, con jaqueca y nauseas, está comprobado que lo primero que hará será llorar, y en segundo lugar, pensará brevemente formas de quitarse la vida y/o desaparecer por un tiempo. Si bien su pasaporte está al día, esto no sería recomendable. La opción del gas, o las empanadas de Rivotril tampoco lo son, pero, sabrá usted decidir ante los matices.
Lo esencial es DISFRUTAR, disfrute todo lo mal que se siente. Haga el ejercicio de recordar cada diminuto papelón que hizo, reúna a sus amigos para que le cuenten la verdadera versión de los hechos -muchísimo más negativa, claro-. Recuerde, piense y castíguese con un café negro (siempre recomendable).
Y si este texto le sirvió de algo, lector, no olvide que siempre hay una manera de revertirlo. La más recomendable no es abandonar la bebida, ¡de ninguna manera! Más bien quédese en la comodidad y la soledad de su hogar con una o dos botellas de preferencia.