¿Qué pensarían los grandes caudillos tradicionales al saber que sus partidos en una suerte de cooperativismo, aúnen esfuerzos por desviar una decisión electoral real?. Hombres como Aparicio Saravia, o el mismo Don Fructuoso Rivera no formarían parte ideológica de tal unión si supieran hoy que esas divisas se fundieron en un rosado vacío y barato. El mismo Luís Batlle Berres, quien introdujo el sistema de colegiado en el poder ejecutivo quitándole poder de acción al jefe de estado, no sería parte de este grupo antidemocracia. O peor aun, ¿si éstas personalidades de la historia se enterasen de que ese color “rosado” surge solo en un intento vano de evitar el triunfo de la fuerza política que mayor cantidad de votos consiguió?. Los dirigentes actuales, ¿se habran olvidado del origen progresista de sus coaliciones?, ¿cómo es racional que ciudadanos de un mismo partido político hayan tenido muertos por un gobierno dictatorial, puedan festejar que el país aun no pueda hacer total justicia?.

Éste ingenioso afiche del diseñador de iniciales FR., conjugó lúcidamente el concepto: “partido rosado”.
Se supone que una elección de candidato refleja una ideología en común, un partido político debería ser soberano en decisiones y pensamiento, y único en principios. Dos posibles hipótesis llevan a pensar la posible perspectiva de los seguidores del PC; la primera: que no sean militantes de cepa, que ninguna convicción propia sea única como cada persona exista, si no que al contrario su fe es negociable, como dijo Groucho Marx “si no le gustan mis principios tengo otros”.La segunda hipótesis, es que el electorado colorado ha sido embaucado sutilmente. Y talvez por eso esta alianza contra una nueva mentalidad de país, que hace rato trasciende a candidatos, no va a funcionar. Porque ya no es época de engaños, y porque las cosas cambiaron, igual que cambiaron allá por la década del 50’ , y la del 70, y la del 80’ .
El próximo gobierno de los uruguayos, por más berrinches, campañas o incluso infamias que adviertan un levantamiento en armas, es un hecho social que tiende a ser plural y progresista, y no “rosado” y conservador.
Camilo AF.
[1] rival. 1. Adj. Dicho de una persona: Que compite con otra, pugnando por obtener una misma cosa o por superar a aquella. U. m. c. s.
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